Tte Rey e/ Oficios y Mercaderes.Havana Vieja,
La Habana, Cuba
(+53) 78629383
si
Acerca de
Los Frailes
El Hotel Los Frailes debe su nombre a su proximidad a la Basílica y al Monasterio de San Francisco de Asís en la cercana Plaza de San Francisco. Es un hotel pequeño, muy agradable y original y como muestra de ello es que todo el personal viste como los frailes franciscanos, para intentar hacer de su estancia, un viaje a la vida habanera de siglos atrás.
Otra pequeña particularidad de este lugar es que la mayoría de las habitaciones tienen el estilo de celdas monásticas y las de la planta baja tienen ventanas que dan a la calle Teniente Rey, posibilitando que sean frescas e iluminadas. El bar de la planta baja con sus altas ventas, transmite una impresión muy relajante, desde el cual podrá disfrutar, tras un largo día de recorrido por la clásica ciudad capital, del cuarteto que habitualmente toca allí y que le presentará algunas piezas de nuestra inmensa cultura y tradición.
Una característica muy interesante del diseño del hotel es que ha conservado su cisterna original, la cisterna central de piedra caliza situada en el patio de cada mansión colonial en La Habana Vieja, cubierto de cristal de modo que uno puede ver debajo el agua deliciosamente clara.
Calle Mercaderes No. 160 e/ Lamaprilla y Obrapia, Habana Vieja, La Habana
Museo Simón Bolívar
El Museo Simón Bolívar está ubicado dentro de un antiguo palacio neoclásico que se remonta a 1806-1817, justo enfrente de la estatua de bronce del libertador de América Latina, en la Habana Vieja. Este museo en honor a Simón Bolívar fue inaugurado el 24 de julio de 1993, coincidiendo con el aniversario de su nacimiento. Tiene exposiciones permanentes que tratan de la historia de la nación bolivariana y sus principales figuras de la independencia. El museo también alberga una gran biblioteca con importantes colecciones de libros y documentos latinoamericanos.
San Pedro No. 262e / sol y Santa Clara, Habana Vieja, La Habana
Museo del Ron
Descubra parte de la cultura cubana a través de la historia del ron cubano Havana Club y sus etapas de elaboración. No es necesario beber alcohol para disfrutar de este maravilloso museo, ya que al visitarlo aún podrás adentrarte en la cultura cubana. Este museo ofrece una interesante visita guiada que muestra el complejo proceso de fabricación de ron en máquinas antiguas. Este tour está disponible en español, inglés, francés, alemán e italiano. Explica todo el proceso, desde la fabricación de barricas de roble blanco hasta el proceso de fermentación y envejecimiento del ron, así como una copia a escala del molino de azúcar. Incluye una degustación al finalizar el recorrido en un atractivo bar, donde también podrá degustar una amplia variedad de cócteles cubanos típicos, con música tradicional cubana de los años 30 en un acogedor ambiente de principios del siglo XX. El museo también tiene una tienda.
Calle Inquisidor e/ Muralla y Teniente Rey, Habana Vieja
Plaza Vieja
Los vecinos de la ciudad insistieron al ayuntamiento en la necesidad de crear una nueva plaza pública para su diversión. En 1587, el consejo municipal decidió utilizar como plaza pública el área detrás del Convento de San Francisco, que se estaba construyendo en ese momento. Durante las últimas décadas del siglo XVI, esta plaza se llamaba Plaza Nueva, pero desde el siglo XVIII, una vez que se construyó la Plaza del Cristo, comenzó a conocerse como la Plaza Vieja. La característica más destacable de esta plaza son los edificios que la rodean, con su incuestionable importancia histórica y artística de haber sido el anteproyecto de un estilo arquitectónico que, junto con ciertos desarrollos, posteriormente se extendió por toda la ciudad y caracterizó la arquitectura cubana del siglo XVIII siglo.
Carretera de La Cabana, Habana del Este
Castillo de los Tres Reyes del Morro
Quizás la más icónica de todas las fortalezas cubanas. Su construcción comenzó en 1589 y se completó en 1630, desempeñando un papel clave en la defensa de La Habana contra las incursiones de corsarios y piratas. Cuando los ingleses atacaron y capturaron La Habana en el año 1762, el castillo fue dañado y más tarde, tan pronto como España volvió a tomar el poder, fue reconstruido y modernizado. Se añadió un faro al Morro en 1764. De pie a 45 metros sobre el nivel del mar, se ha convertido en un símbolo inconfundible de La Habana.